Que sea la (pen)última vez.
Que quememos los «para siempre».
Que nos amemos en presente.
Que nuestro adiós
se estire hasta mañana
mientras nos contamos
las arrugas,
las sonrisas
y las canas.
Que nos echemos de menos
hasta cuando nos respiremos.
Que nos acariciemos por dentro.
Sin prisas.
Con ternura.
Y a fuego lento.
Muy lento.
Un (pe)último baile.
De nuestras pieles.
De nuestros silencios.
Y de los anhelos
que se quedan suspendidos
en el viento
cuando nos jadeamos
los deseos.
Dejar colgados en la puerta
los temblores que la cierran.
Abrir la ventana
para que las mariposas
puedan colarse
en nuestras miradas.
Cometamos el (pen)último error, amor.
De besarnos la distancia.
De abrazarnos las ganas.
Y de (re)volcar
en el sudor de nuestras sábanas
las pasiones
que nos (del)atan.

Y APARECES TÚ
Me escondo en el Cielo.Para que las nubesno lluevan sobre mí.Para que no crezcan aquellos recuerdosque tanto me hicieron sufrir.

