Cuando no nos amamos tal y como somos, proyectamos esa inseguridad constantemente. Nos arrastramos para que los demás nos acepten. Nos validen. Nos digan que Sí. Y en cuanto alguien nos dice que No (porque es honesto consigo mismo y contigo), la sensación de rechazo que está en nosotros (no en el otro) se activa. Y en lugar de mirarla, abrazarla, sentirla… nos inventamos mil y una maneras (y excusas absurdas), mil y una culpas (internas y/o externas) para deshacernos de ella.
¡Ya eres Perfección! No necesitas demostrar nada a nadie. La única «persona» que necesitas que te acepte ¡eres tú!
Si no te ESCUCHAS, si no eres capaz de mirarte y Verte en tu Totalidad, no vas a sabes escuchar a nadie, siempre estarás huyendo de ti (consciente o inconscientemente) y culpando a los demás (consciente o inconscientemente) de cómo te sientes para no sentir(te).
Humildad. Para en lugar de decirle a los demás cómo tienen que ser o no ser, qué tienen que hacer o no hacer, elegir o no elegir(te), sentir o no sentir, creer o no creer…, girar la Mirada hacia tu interior y elegirte tú a ti. Tal y como eres en cada instante. Con tus luces y tus sombras. Con tus subidas y tus bajadas. Con tus éxitos y tus fracasos. Para descubrir que el Éxito tiene que ver con Amarse, con Confiar, con estar en paz contigo, con saber qué eres en realidad.
El Amor no entiende de arreglos. Alguien que se ama, alguien que tiene Comprensión, que es Consciente, respetará tus decisiones, aunque no estén en consonancia con las suyas porque no necesita que la elijas para sentirse Completa.
Porque COMPRENDE que cada uno es libre para decidir lo que considere.
Porque es Humilde y no se cree que sabe más de ti que tú de ti.
Porque no te manipula emocionalmente (consciente o inconscientemente) para que decidas hacia su favor.
Porque no usa creencias espirituales que son condicionamientos mentales recibidos (que nada tienen que ver con la Verdad) para llevarte a su terreno.
No necesitas arreglos. Necesitas SABER que eres AMOR para Amarte y Amar de verdad.


