No eres “alguien” dentro de la experiencia. Eres la capacidad de experimentar. No eres la ola. Eres el océano donde las olas aparecen. No eres la nube. Eres el cielo donde las nubes pasan. No eres la película. Eres la pantalla donde la película se proyecta.
La Consciencia, LO que somos en Esencia, el Absoluto, el Uno, la Totalidad, Dios, la Nada…, es el Sujeto. No es un objeto que puedas ver. Es la CAPACIDAD de ver. No es algo que puedas sentir como una sensación. Es lo que siente todas las sensaciones. No es un pensamiento. Es lo que nota los pensamientos. No es una emoción. Es lo que puede experimentar la emoción sin confundirse con ella.
Por eso, no podemos conocerla. No podemos conocernos en Esencia. La Consciencia en sí no es un objeto que puedas notar. Por eso, cuando no hay contenido (como en el sueño profundo), parece que “no hay nada”. Pero ese “no hay nada” ocurre en la Consciencia (o como lo llames).
Es como el silencio. Cuando hay sonidos, notas el silencio como fondo. Cuando no hay sonidos, el silencio sigue ahí, pero no lo “ves”.
El personaje (Emma) no es un ente, un ser, un yo con identidad separado del resto. Es una forma que adquiere la Consciencia. El personaje es como una programación en un cuerpo-mente que tiene vida y está vivo. Pero el personaje no es autor de nada. La sensación de existencia, de «yo», es la capacidad de autoconciencia de la Consciencia manifestada, no es «Emma» ni el «alma» de Emma.
Quien creemos que somos, el personaje, es una historia mental llena de recuerdos y proyecciones que reacciona constantemente a ellos. Y que van cambiando por sí mismos.
Y la Consciencia como Absoluto, el personaje Emma como relativo y el «alma» Emma (parte energética) como relativo también, son tres capas de LO mismo. No están separadas, sólo habitan en «niveles» diferentes. Igual que el agua se puede manifestar como vapor, como agua o como hielo. Todas son igual de importantes,
La Consciencia como Absoluto no nace ni muere. Es ese Silencio, esa Nada con el potencial de serlo todo. El tiempo y el espacio, la dualidad, sólo habitan en la manifestación (la vida, el Universo) que surgió De y En la Consciencia por ese potencial en teoría con el Big Bang. ¿Qué había antes del Big Bang? Esta pregunta no tiene sentido porque «antes» es tiempo y el tiempo nació con el Big Bang.
Tanto lo Absoluto como lo Relativo (la vida, la manifestación) conviven a la vez. SON al unísono. No están Separados porque son LO mismo. La manifestación no es algo distinto a lo Absoluto (sino no Todo sería UNO). Sólo respiran en perspectivas distintas.
Puedes Ver el Absoluto, Ver el personaje y Ver tu Energía (llamada Alma). Los 3 coexisten. No hay ninguno falso. Igual que las olas coexisten con el Océano y las nubes con el Cielo.
El personaje y el Alma (nivel energético, arquetipo) sólo son formas de la Consciencia, pero no tienen una identidad propia ni separada del resto (ésta es la ilusión). Y la Consciencia tampoco es un «yo», un Ser, un alguien, un «algo». Es como el Cielo. Es Nada con el potencial de serlo Todo.
La Vida manifestada no tiene un propósito particular ni colectivo. Ni humano ni no humano. No va hacia ninguna meta ni destino. No está escrita. Está ¡Viva! Es pura creatividad. No se sabe hacia dónde va a dirigirse. Puede ir hacia la oscuridad o hacia la luz en cualquier momento. Igual que se creó, se manifestó de la Nada, puede volver a la Nada, colapsar, de igual manera. Es un misterio. Pero lo Absoluto nunca dejará de existir porque no es «algo» que se creó. Esto para la mente (que habita en lo manifestado) es muy difícil de comprender. No puede. Es algo que se Ve cuando «despiertas» al Absoluto. A la no-dualidad.
Lo más Esencial que eres (y somos todo y todos) es ese trasfondo, ese Silencio, esa Quietud. Lo que siempre Es más allá del personaje. Es lo que queda cuando el cuerpo-mente-alma mueren (no hay un yo individual o yo alma que pase de vida a vida). No es algo que necesites alcanzar y a lo que regresar porque YA lo eres Siempre, pero no eres consciente de ello porque estás en el nivel personaje o nivel personaje+energético/alma. Cuando Recuerdas el nivel Advaita, no dualidad, entonces Ves la Totalidad del Juego y sabes que todo es perfecto tal y como es. Y sabes QUÉ eres en Realidad, más allá de la manifestación que hayas adquirido. Y sabes que no hay deberías ni tendrías ni obligaciones de limpiar karma ni reencarnación de un alma individual ni nada que conseguir ni ninguna mejor versión que lograr ni niveles que subir. Sólo hay un cuerpo-mente-energía en esta Vida, Ahora, manifestándose sin voluntad, sin libre albedrío, sin estar separado del «movimiento» del resto de manifestaciones, cuerpos, personas, seres, no seres, objetos etc. Igual que lo hacen las olas en el Mar, donde no van donde ellas quieren sino donde les lleva la marea de la Vida…
TODO lo manifestado en la Vida, desde lo más oscuro hasta lo más luminoso, es la misma Esencia en esas formas.
No eres un yo experimentador. Eres la Capacidad de experimentar «lo que sea», que es la misma para todo/todos.


