Y ahí te plantas.
Con toda tu belleza.
Con toda tu delicadeza.
Con todo tu saber estar.
Tentando a mi fuego.
Tentando a mi volcán.
Mi claridad se tambalea
cuando te (ad)mira danzar
tus pasiones,
tus sensibilidades
y los sueños
que no te permites
alcanzar.
Tentación.
De arrancarte la piel a besos.
De bajarme en la estación de los deseos.
De deslizar mis dedos
por todo tu cuerpo.
De esnifarme las cenizas
que tanto respiran en tus huesos.
Tiemblo.
Cuando las aguas
que corren por tu mirada
empapan mi sed.
Y no me dan permiso
para beber(te).
Estoy hambrienta
de la manzana
con la que me tientan
tus caderas.
De mojar
mi sudor con tu sudor.
De abrirme en canal
para que mis heridas
se permitan el lujo
de volver a sangrar.
Tentación.
De estrujar el espacio
que nos separa
y (enre)darme con tu alma.
De soltar la rienda
de lo que está tan bien ordenado.
Y amarrado.
Y super(re)visado.
De ser libre
para cortarme las alas
y esclavizarme
por un instante contigo.
A solas.
Muriéndonos de vida.
Y sin miedo
a nada.
Y a la Nada
que nos habita.
Tú.
Yo.
Y entre nosotras,
la Tentación
tentando
nuestros valores,
nuestro orgullo
y el amor
que nos (re)encontró.

LA PAZ INTERIOR ES LA DESIDENTIFICACIÓN DEL PENSAMIENTO
LO que eres no son tus pensamientos.LO que eres es la Paz que tanto anhelas. Y no es algo que

