La Paz es nuestra Esencia. La misma para todos. Es el Cielo. Pero no la percibimos porque está tapada de nubes. Y esas nubes son nuestras heridas, creencias, ignorancia y la sobreestimulación de nuestro sistema nervioso.
Buscamos la Paz fuera. En algo externo que nos la proporcione. En una técnica que nos alivie nuestra ansiedad y estrés. Pero esto sólo es algo temporal. Es una tirita nada más. La Paz real es lo que Eres. Es tu estado natural. Y para que éste surja, se REVELE, es necesario que esas nubes se disipen.
Y uno de los puntos básicos es la sobreestimulación a la que sometemos a nuestro sistema nervioso. Y lo hacemos nosotros, con nuestras elecciones diarias. Le echamos la culpa al móvil, a las redes sociales, a la cantidad de información que recibimos. Pero ¿por qué la recibimos y nos estresa? Porque estamos DECIDIENDO leerla, escucharla, mirarla, atenderla. En lugar de tomar medidas y decir que NO a aquello que no nos sienta bien, seguimos usándolo. Porque nos distrae de aquello que NO queremos Ver de nosotros mismos y que surge cuando estamos en silencio, en quietud, sin hacer nada.
Nos quejamos de que estamos estresados y sobreestimulados, pero no hacemos nada por prevenirlo ni evitarlo.
Queremos sentir paz, pero buscamos y vemos noticias que nos hacen sufrir y alejan de la paz. Queremos calma, pero vamos deprisa a todos los sitios. Queremos quietud, pero no paramos de movernos.
Las redes sociales son prescindibles. No las necesitas. Si las tienes por un tema laboral, puedes centrarte solo en tu perfil. No tienes ninguna necesidad de empezar a mirar reels de manera adictiva ni perfiles ajenos que no te aportan nada. Eres tú la que estás DECIDIENDO sobreestimularte. Las redes por sí mismas no provocan nada si NO las usas. Igual que fumar no es malo si no fumas…
¿Qué tipo de series, películas, programas, vídeos estás consumiendo para fomentar la paz interior que anhelas? ¿De qué estás huyendo cuando te pasas el día prestando atención al móvil (por muy espiritual que sea lo que mires) en lugar de A TI? A tus emociones, pensamientos, creencias, sensaciones.
¿Qué hace que no puedas estar sencillamente sentada en tu sofá SIN HACER NADA, sin distraerte con nada, sin música de fondo?
Mientras no Veas desde dónde estás viviendo, actuando, decidiendo, SIENDO no podrás ser consciente de todas esas nubes que tapan tu Cielo. De todo aquello que hace que tu sistema nervioso viva en modo alerta, protección, miedo e incoherencia. Lo que provoca que no puedas sentirte en paz contigo misma, con el mundo y con los demás.
No disfrutamos de los pasos que damos porque estamos totalmente identificados con nuestros pensamientos. Y si estamos identificados con todo lo que surge en la mente, no podemos estar Presentes. Y si no estamos Presentes, en lo que sucede en la vida real (no en la imaginaria pasada y futura), no podemos sentir Paz porque la Paz sólo aflora cuando estás en Presencia, en Silencio, no cuando estás llena de ruido.
Es un proceso de «dejar de hacer» todo aquello que te sienta mal. De dejar de alimentar la ansiedad, el miedo, el estrés. Es ir escuchando a tu cuerpo (para escuchar, necesitas PARAR) y soltando todo aquello que hace que se encoja. Que lo contrae. Todo aquello que es violento con él, contigo. Incluida la EXIGENCIA de «perfección», que es una creencia más de cómo deberías ser o no ser y con la que te identificas (es una nube).
Todos quieren paz, pero pocos hacen algo para ESTAR en Paz. Meditamos un rato, pero ¿qué hacemos el resto del día?
¿Cuál es tu prioridad? Porque si es la paz (en todas sus ramas), debes tomar decisiones. ¿Con quién te relacionas? ¿Qué tipo de vínculos tienes? ¿Con quién compartes tu cuerpo? Porque si tienes vínculos, si estás en contacto (no de manera puntual) con personas que te desregulan, que no son afines a ti, que no fomentan tu paz, ¿cómo vas a sentir paz? ¿Qué estás NECESITANDO de esas personas para mantenerte en un lugar que no te sienta bien? ¿Qué vacío estás cubriendo con distracciones (de todo tipo, incluidas las espirituales) para no SENTIRLO? ¿De qué tienes miedo?
El vacío existencial no se llena con cosas, personas, vínculos, prácticas, talleres, aficiones, creencias. Con nada externo. Ese Vacío es una ausencia de conexión con LO que eres. Y esa ausencia de conexión proviene de no Escucharte. De no ESTAR contigo. De vivir en los pensamientos, en lugar de en Ti. Y de una falta de Comprensión de la Vida y de LO que eres en realidad.
No queremos PARAR y mirar Dentro porque nos aterra SENTIR todo el dolor (nubes) que hay en nuestro interior. Pero hasta que no lo hagamos, hasta que no lo miremos de frente, lo escuchemos, lo SINTAMOS, lo abracemos y lo Comprendamos, la Paz no será posible. Podremos tocar capas superficiales, pero no será suficiente. Hay muchas capas que atravesar hasta llegar a la Raíz y poder Sentir la Paz como tu estado natural.
Tu Paz es tu RESPONSABILIDAD, no la de los políticos, la de tus padres, la de tus hijos, la de tus vecinos, la de tu pareja, la de tus amistades, la de tus jefes y compañeros de trabajo ni la de la sociedad.
¿En qué estás invirtiendo tu tiempo? ¿Qué semillas estás regando? ¿Qué estás haciendo para tener Paz?


