Estamos rodeados, saturados, de mensajes que miran hacia otro lugar. Hacia otra versión. Hacia otra emoción. Hacia otro nivel de consciencia. Hacia otra dimensión. Y nos los tragamos. Y empezamos a sentir que no somos perfectos. Y empezamos a dibujarnos «cosas a arreglar». Porque tal y como soy AHORA, tal y como siento, no es suficiente.
¿Suficiente para qué? ¿Suficiente para QUIÉN…?
¿Puedes ver el sufrimiento que hay en esas creencias? ¿Puedes ver la cantidad de resistencias, de esfuerzo, de ir contra LO QUE ES (la realidad) que se crean? ¿Puedes darte cuenta del rechazo que habita de ti hacia ti en esa forma de ver(te)?
¡No tienes que ser diferente! No tienes que amoldarte a lo que la sociedad (padres, amigos, compañeros, cultura, religión, espiritualidad…) CREE que los seres humanos tienen que ser para ser seres humanos válidos. No tienes que alcanzar ninguna santidad. Ni ningún buenismo. Ni ningún alto nivel de consciencia. Ni ninguna mejor versión. Ni ninguna iluminación.
No puedes ser de otra manera de la que eres en cada instante. ¿Puedes mirar esto para poder Comprenderlo y así que esas creencias de «superación» que te arrebatan la paz se caigan por completo?
¿Puede una rosa llegar a ser mejor rosa de la que es en cada instante? ¿Ves lo absurdo de esa propuesta?
Cada uno de nosotros ha sido (y está siendo) condicionado por sus experiencias y genética. Es la Vida la que nos cambia de manera natural. No necesitamos «hacer» nada para llegar a ser lo que seremos. Una crisálida no está decidiendo que llegará a ser mariposa. No está eligiendo los pasos a seguir. No se está creyendo que ser crisálida es una mierda y que por ello va a convertirse en «algo mejor». Es su naturaleza. Y en cada uno de nosotros, hay una naturaleza que nos llevará a ser «lo que sea». Y ese «lo que sea» no será ni mejor ni peor que el de otra persona. Igual que una ola no es mejor ni peor que otra ola.
¡Déjate en Paz! La Paz nos la arrebatamos por no dejar en paz a nuestras luces y a nuestras sombras. A nuestras contradicciones internas. En cuanto vemos algo en nosotros que consideramos (por condicionamiento, por creencias, por mensajes que nos hemos comido con patatas…) que no es digno ni divino ni amoroso ni consciente ni espiritual ni «lo que sea», nos castigamos. Nos juzgamos. Nos condenamos. Nos machacamos. Nos rechazamos. Y de donde «todo está bien» pasamos a «todo esto hay que sanarlo». E iniciamos un Camino para lograr la sanación, iluminación, despertación… de unas heridas, errores de imprenta… que sólo existen en nuestros pensamientos, creencias, ideas de cómo debería ser yo.
No nos autoconocemos para juzgarnos como bien o mal. Para señalar lo que llamamos oscuridades, defectos, sombras. Para eliminarlas de nuestro cuerpo, nuestra personalidad, nuestra forma. Nos conocemos para Sabernos. Para asumirnos. Para aceptarnos. Para amarnos. Para ser coherentes con LO que somos. Para sernos fieles a LO que somos. Para DEJAR DE RECHAZARNOS. Para dejarnos en la Paz de Sabernos Perfectos con las dos caras de la Moneda que somos. Con nuestra TOTALIDAD, no sólo con una parte de ella. No con una a mejorar, iluminar, versionar…
Es muy agotador ser lo que no eres. Es muy agotador disfrazarse con otra piel. Es muy agotador hacer lo que no sientes. Es muy agotador decir Sí cuando tu Corazón te está clamando un No. Es muy agotador seguir una moda que para ti está desfasada. Es muy agotador estar poniéndote a ti misma los cuernos constantemente. Es muy agotador fingir que no eres tú.
¿Para qué quieres ser diferente? ¿Qué te estás creyendo para no mirarte a ti misma amorosamente?
Ríndete al flujo de la Vida (que es lo que en realidad eres y somos todo y todos). Una ola no elige su dirección ni su forma. Ni una nube. Ni un árbol. Ni un animal. El Ser Humano no es diferente. Funciona igual. Porque TODO, porque TODOS, somos la misma Vida SIÉNDOSE en diferentes formas. Todas perfectas. Todas únicas. Siempre. Aunque no nos lo parezca PORQUE nos estemos creyendo que «tenemos que ser diferentes».
Las luces y las sombras no son ni luces ni sombras. Son características que pueden ser experimentadas de forma más o menos agradable. Más o menos cómoda. Pero si le quitamos la etiqueta «negativa» a las sombras, a las imperfecciones, ¿qué queda? Sólo energía. Sólo sensaciones. Sólo una experimentación más como otra cualquiera que tal y como ha venido, se irá.
Una arruga en la cara puede ser lo peor que le puede pasar a una persona SI SE CREE que esa arruga la hace «peor» de lo que es. Si está llena de creencias «negativas» sobre la vejez y/o sobre cómo debo conservar mi cuerpo para ser atractiva/aceptada/amada. Si no asume el paso del tiempo en el cuerpo ni la muerte de él.
Y para otra persona que no tenga esas creencias puede serle completamente indiferente su aparición.
TODO sufrimiento tiene su raíz en la identificación con los pensamientos. En qué te estás creyendo para estar sufriendo. Para rechazar LO que eres en este instante.
Y la Raíz se corta con la Comprensión de la Raíz. No hay que hacer ningún curso ni formación ni taller para mejorar nada de ti. Es una toma de Consciencia. Es un Darse Cuenta. Es Ver lo falso. Para que los velos que nublan tu vista se puedan caer.
¡Y esos velos, esa ceguera, esa incomprensión, también son perfectos! Todo lo es en ti, en los demás, en el mundo, en la vida, en mí. Porque SON LO QUE SON. Y no tienen por qué ser de otra manera. La Vida no carga con «deberías» ni «tendrías». Simplemente ES LO QUE ES. Igual que una cucaracha es lo que es y es perfecta tal y como es. Otra cosa son tus gustos, tus preferencias. Pero eso no hace que lo que no te gusta sea menos perfecto porque a ti no te gusta.
Que a mí no me guste el pimiento no hace que el pimiento sea imperfecto. No tiene por qué disfrazarse de queso (que sí que me gusta). Ni yo tengo que exigirle que huela a otra cosa. Sencillamente, no lo como y punto. No me peleo con el pimiento ni con su existencia.
¿Veis la diferente entre «aceptar» LO QUE ES y pretender que LO QUE ES sea diferente porque yo considero que es lo mejor? ¿Veis las diferentes emociones, sentires, que se despiertan con cada una de ellas? ¿Veis el conflicto, lucha, resistencia, frustración, impotencia, sufrimiento… que surgen cuando rechazo LO QUE ES (sea el pimiento, una experiencia de la vida, a otra persona o a mí misma)?
Comprensión. No para tener razón. No para hacer algo con ella. No para mejorar, sanar ni arreglar. Comprender para dejarme en Paz.


