NADA NECESITA SER AGREGADO NI QUITADO

Ningún lugar es mejor que ÉSTE. Éste en el que estás respirando. En el que estás sintiendo. Percibiendo. Amando. U odiando. Todo es Vida expresándose a sí misma a través de «ti», que eres esa misma Vida en forma de «ti». Como una ola surgiendo en el Mar.

No hay propósito. No hay razón de SER. La Vida es su propio propósito. Cada paso que das es «tu» propósito. Da igual que lo consideres correcto o incorrecto. Moral o inmoral. Tus juicios (pensamientos que aparecen en la nada y desaparecen en la nada) son condicionamientos recibidos. No dicen nada Real. No dicen nada de «ti». No los eliges. No los creas. Sólo vienen y se van de la nada hacia la nada.

Cuando Comprendemos que «todo es UNO», una misma Vida, un mismo Ser, una misma Existencia, un mismo Mar, nos damos cuente de que «todo es Perfecto» tal y como es. Tal y como sucede. Lo que no significa que sea cómodo o que nos pasemos el día dando saltos de alegría. O que sintamos dicha permanente constantemente (falsas creencias sobre la Iluminación). Sólo significa que Comprendemos que lo que sucede en cada instante no puede suceder de otra manera de la que está sucediendo en ese instante. Y ahí acaban las luchas, los esfuerzos y los intentos sufrientes por alcanzar «lo que sea».

Puede haber un llamado, un impulso a realizar ciertas acciones que aparentemente ayuden a transformar algo. Pero es un impulso que se sigue y no eliges «tú». No hay una creencia de hacer de este Mundo, de esta Vida, de «mí», del «otro» alguien o algo mejor, más o menos de lo que ES.

Hay preferencias, pero no hay «luchar para». Igual que te puede gustar más lo dulce que lo salado, pero no hay una necesidad de borrar del mapa lo salado por CREER que su existencia es un error de la Creación.

Nadie puede cambiar nada de lo que sucede o va a suceder porque no existe este «yo individual» que tiene voluntad propia y capacidad de elección. Hay un movimiento ÚNICO de la Vida, no separado, no por partes, no-dos, que lo mueve todo. Las aparentes partes de ese Todo (tú, yo, los demás, la naturaleza, los animales, las estrellas, las bacterias, los virus, lo que sea…) no son independientes. No funcionan por separado, aunque parezca que lo hagan. Una mano, un brazo, un dedo del pie… no están separados del resto del Cuerpo. No van por libre. No deciden por libre. El Cuerpo es UNO. Una única Energía que adquiere diferentes formas que no están separadas entre sí. Igual que las olas no están separadas el Mar, del Agua, porque SON «la misma cosa».

Como ese «yo individual», ese «quién soy» que creemos ser separado del resto no existe, no es real, es un conjunto de pensamientos que surgen en el instante y con los que se produce una identificación, una ceguera, ¿quién está eligiendo? ¿Quién hace o deja de hacer algo? ¿Quién se ilumina? ¿Quién sufre? ¿Quién nace? ¿Quién muere?

Las emociones suceden, los pensamientos suceden, las percepciones suceden, las decisiones suceden, pero no le suceden a nadie porque no hay ningún alguien/yo.

Pretendemos alcanzar lo que YA somos. Y lo que Somos no es algo que se pueda obtener porque YA lo somos. No hay procesos, niveles, rutas, caminos para SER lo que Somos. Siempre lo Somos, aunque nos creamos que la manifestación de lo que Somos no es lo que Somos por creencias, juicios que provienen de los condicionamientos recibidos. De creer que si soy honesto soy más SER que si no soy honesto. Que si soy más espiritual son más SER que si no lo soy. Que un Santo es más SER que una piedra.

Estas creencias se basan en la creencia RAÍZ de que soy algo/alguien Separado de la Vida (Absoluto, Uno, Consciencia, Silencio, Nada, Dios…) que en Realidad SOY y todo ES.

Cuando Despiertas a LO que eres en Realidad, Ves de manera inmediata que no hay nada que sea mejor o peor. Más o menos divino. Ves que Todo lo que percibes ES lo que Eres, independientemente de la calidad con la que la mente (por condicionamiento y preferencia) lo etiquete.

Lo que buscas es a ti. Es el anhelo de volver a casa. Y ya eres eso que buscas. Siempre. Estés «presente» o no. Seas consciente o no. Mientas o digas la verdad. Seas fiel o infiel. Una monja o un asesino. Sientas tristeza o alegría. Caos mental o paz mental. TODO es el Ser-Siendo manifestándose a sí mismo en millones de posibilidades. Unas nos harán sentir placer. Otras, dolor. Pero TODO es lo que Somos. Nada es excluido. Nada puede estar Separado. Ninguna ola (ya sea luminosa u oscura) es más Mar que otra. La luz o la oscuridad son sólo formas distintas del mismo SER.

Creemos que sólo es lo luminoso el Ser porque estamos condicionados, por educación, por lo que hemos escuchado, leído de otros, para creer eso. Y cuando percibimos algo que es opuesto a esas creencias que tenemos, lo catalogamos como «no-Ser». Pero sólo hay que pararse un momento para cuestionar ese juicio. Si todo es UNO, ¿cómo algo puede estar fuera de ese UNO?

Nada necesita ser agregado ni quitado. Ni siquiera la necesidad de que algo sea agregado o quitado.


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