Hoy la Vida aprieta.
Me estruja las grietas por donde la Luz me llena.
Me arrastra por la Tierra que pisa.
Allí donde las emociones habitan.
Allí donde la Intensidad me pone la piel de gallina.
Hoy la Vida aprieta.
Me recuerda que la Vulnerabilidad también forma parte de Ella.
Que son los Caminos los que nos dejan a nosotros huella.
Y que los cambios nunca avisan cuando llegan.
Hoy la Vida aprieta.
Y mis ganas de salir corriendo se aceleran.
Y mi necesidad de quedarme quieta
hace acto de Presencia.
El Sol no se ha ido.
Sólo se está echando una siesta.
Mientras la lluvia nos vuelve fango.
Para que podamos moldear nuevos pasos.
Y aunque no ahogue.
Hoy la Vida aprieta.
Y la respiración está más desierta.
Como si el oxígeno se lo hubiese tragado la pena.
Como si los latidos no quisieran salir para afuera.
Aprieta.
No mucho.
Lo justo como para bajar de unas nubes
donde los sueños se eternizan.
Y donde la Realidad pasa sin ser Vista.
Porque la Vida es LA QUE ES
no lo que mi comodidad quiere que sea.
Y es en sus dos caras de la moneda
donde su Belleza se Crea.
Hoy la Vida aprieta, sí.
Pero hoy elijo darle la Bienvenida
a que me dibuje como quiera.

NO PUEDES ILUMINAR TUS SOMBRAS SIN SENTIRLAS
La Vida es un constante aprendizaje. Más bien REaprendizaje. Un «volver a casa» donde Casa es sentirnos en paz con

