No hay nadie allí aFuera.
El viento me silba para que me una a su brisa.
Me da miedo.
¿Y si desaparezco?
¿Y si me pierdo entre sus pétalos?
El viento me silba.
No puedo no escucharlo.
No puedo ignorarlo.
El Silencio se llena de su Voz.
Y su Voz llena cada espacio
que flota entre «tú» y «yo».
¿Dónde están todos?
¿Alguna vez hubo un «todos»?
Quizás esté soñando.
Quizás sólo soy una Ilusión.
Donde el SOY se (trans)forma
con los trazos de la imaginación.
El viento me silba.
Me sopla verdades
que a mi cuerpo se la soplan.
Pero que hacen vibrar a mi Corazón.
¿Me voy o me quedo?
Quizás no haya diferencia.
Quizás no haya sitio al que irme.
Quizás sólo puedo quedarme donde ya SOY.
¿Es el viento el que (me) silba
o es el silbido el que (me) llama al viento?
¿Quién Soy?
¿El viento?
¿El silbido?
¿El que (los) escucha?
¿O el Espacio en el que SON?
¿Dónde están todos?
¿Dónde está el viento que me silbó?

NO PUEDES ILUMINAR TUS SOMBRAS SIN SENTIRLAS
La Vida es un constante aprendizaje. Más bien REaprendizaje. Un «volver a casa» donde Casa es sentirnos en paz con

