EL DESPERTAR ESPIRITUAL ES UNA ILUSIÓN

No hay nada a lo que Despertar a no ser que te CREAS que eres alguien que tiene que Despertar para ser LO QUE ES. Empezamos el llamado (y es un llamado interno no elegido) «viaje Espiritual» para dejar de sufrir. Es la misma búsqueda que realizan otros Seres Humanos, pero en lugar de hacerlo a través del logro profesional, económico, familiar, material…, lo buscamos en lo Espiritual.

Y ahí empieza otro Camino de sufrimiento para dejar de sufrir. Toda búsqueda implica frustración, impotencia, desilusión, vacío, soledad, perdición. Porque lo haces desde un lugar de carencia de aquello que estás buscando y que CREES que te va a llenar. A completar. A dar la plenitud que AHORA no tienes/eres/sientes.

Si tienes suerte, si la Vida/Dios quiere, si es tu destino…, lo que lograrás es Despertar de la ilusión del «despertar espiritual». Lo cual te hace dejar de sufrir la búsqueda porque ésta cesará ya que Comprenderás que ya eres Completa seas como seas. También con tu sensación de incompletitud. Comprenderás que la Vida tal y como es, tal y como la experimentas, es, ha sido y siempre será Perfecta. Incluido el sufrimiento. Incluida la búsqueda. Incluidas las heridas y la sensación de imperfección y de carencia.

TODO es la Fuente, el Absoluto, la Totalidad, el Uno, Dios (ponle el nombre que quieras) manifestándose en millones de formas que NO están Separadas entre sí, aunque lo aparenten.

Si «Todo es UNO», ¿a qué se supone que hay que Despertar? Si ya somos Océano, ¿a qué tiene que Despertar la ola? Lo único es a saberse Océano y no ola. Y ese Saber implica, a su vez, Comprender que «todo es perfecto tal y como sucede». Que cada Ser Humano está interpretando su papel asignado. Que no controla. Que no decide. Que el «despertar espiritual» no tiene ni más ni menos relevancia que otra experiencia catalogada como «no espiritual». Porque TODO ES UNO. Todo ES la Fuente. TODO es DIOS. TODO es Consciencia jugando a la dualidad.

No hay ningún error en las millones de expresiones de Vida. Todo sucede tal y como tiene que suceder. No podemos descubrir el por qué ni el para qué porque nuestra visión en la experiencia humana es muy limitada por mucho que «despertemos».

No puedes ser diferente a lo que eres en cada instante. Nadie puede serlo. Nada puede pasar de otra manera de la que está pasando en este momento. Da igual que nos guste o no. La Vida «es la que es» aquí y ahora. Y si cambia a otra forma, será porque así esté «destinado» a que lo haga. Tanto a nivel colectivo como individual.

Las personas no deciden cambiar. Los cambios se producen (o no) porque la Vida, Dios, la Consciencia, La Fuente… lleva a que sucedan. No porque «yo» lo quiera.

No controlamos nada. Ni de fuera ni de dentro. Nuestro éxito no tiene ningún mérito porque nosotros no hacemos nada. Es la Vida la que hace a través de nosotros. Y nuestros fracasos tampoco son nuestra responsabilidad por el mismo motivo.

Nos creemos Creadores o Cocreadores de la Vida porque nos creemos separados de Ella. Pero si «todos somos UNO», ¿quién cocrea con quién? Y si te crees que tú creas tu vida, ¿por qué no creas la vida que deseas, SIEMPRE agradable, cómoda, en paz y feliz?

Los estados de consciencia o espirituales son transitorios. Son un estado emocional, químico como cualquier otro. Como el subirse a una montaña rusa o ganar una final de Champions. Esa «felicidad» es impermanente. Igual que lo es la «infelicidad» cuando pierdes o eres rechazada. Son experiencias emocionales humanas que suceden a través de nuestro organismo cuerpo-mente. Ya está. Las tenemos todos y siempre existirán porque forman parte del juego de la dualidad. A veces, placer. A veces, dolor.

Creer que un estado de Consciencia, que un Despertar Espiritual te hace superior, más y mejor que otra persona que no lo tiene es IGNORANCIA. Es no Comprender que «todos somos UNO». Es no Comprender que lo que eres en realidad no es ese personaje que interpretas y que se está enorgulleciendo y subiendo a un pedestal por «ser un Despierto».

¡No hay nada a lo que Despertar! LO que somos ¡ya es «despertar»! Nunca se durmió. Sólo está jugando a no saber quién es para experimentarse en dualidad para que la experiencia humana pueda darse tal y como se da. Forma parte del Sueño. Y es Perfecto así. No hay ningún propósito en la Vida, en la Fuente, en Dios… de que «la humanidad despierte».

En algunos seres humanos surge el llamado a Despertar. Y esa búsqueda (con final o sin final) será su experiencia de Vida. Igual de «divina» que cualquier otra. Pero no es una experiencia mejor ni peor. Más correcta o menos incorrecta que el resto. SOMOS el mismo DIOS manifestándose de diversas formas. Con guerra, con compasión, con sufrimiento, con felicidad, con placer, con enfermedad, con ira, con paz… TODO es la misma Fuente. El soñador es lo soñado. Lo relativo es lo Absoluto. El humano es Dios. Ya sea un Santo o un Dictador.

La personalidad que tienes, tus virtudes, tus defectos, tu mente ruidosa, tu timidez, tu extroversión, tu valentía, tu inseguridad, tus apegos, tus aversiones, tus adicciones, tu alta sensibilidad, tu frialdad, tu violencia, tu compasión, tu generosidad, tu egoísmo, tu gula, tu cuerpo físico, tus arrugas, tus rarezas… SON PERFECTAS. Eres como tienes que ser SIEMPRE. No hay nada que arreglar en ti. Comprender que YA eres lo que la Vida quiere que seas es dejar de luchar contra ti. Dejar de juzgarte. Dejar de menospreciarte.

Y si la Vida quiere que haya cambios en tus hábitos, en tu personalidad, en tu «forma de», te empujará a que los hagas. Si no suceden es porque NO tienen que suceder, no porque tú no quieras o puedas.

LO que en Esencia eres está más allá de este personaje que interpretas. Y que yo interpreto. SOMOS toda la Vida manifiesta y lo no manifiesto. El Silencio y el Ruido. La Nada y el Todo. La dualidad y la no-dualidad. La Consciencia y la Inconsciencia. Lo Relativo y lo Absoluto. La Luz y la Oscuridad. No son dos, es UNO. No están separados. No hay que conectarlos. No tenemos que conectar con nada porque YA somos siempre aquello a lo que nos queremos conectar. No tenemos que Despertar a nada porque YA somos aquello a lo que queremos Despertar.

Nunca nos fuimos de casa. Sólo es una falsa percepción. Sólo es una identificación con el personaje. Sólo es una ilusión que forma parte del Juego de Dios (que somos nosotros).

Habrá experiencias que nos gusten y otras que nos rompan por dentro. ¡Bienvenidos a la Vida Humana! No es un error. Es una experiencia más. TODAS válidas, correctas y perfectas.

Si existen es porque tienen que existir. ¿Por qué y para qué? No lo podemos saber. Y este aceptar el no saber forma parte de la Comprensión.

Despertarás cuando te des cuenta de que no hay nada a lo que despertar. Y no será un logro tuyo porque tú no decides nada. Lo harás si la Vida quiere. Si estás destinado a ello. Si no, por mucho que te empeñes, que te esfuerces, que practiques, que «cocrees»… no sucederá en ti.

Sólo somos meros espectadores y experimentadores de una Película que ya está escrita. Y no ha sido escrita (ni será) por ningún personaje de la Película por muy papel de «guionista creador despierto» que interprete.

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