¡Déjame estar triste!
Deja de buscar explicaciones, razones, por qués, para qués, excusas y justificaciones.
Deja de analizarme, de intelectualizarme, de transgeneracionarme, de astrologidarme, de eneatiparme, de dejarme colgada en un trauma y de tatuarme una herida en el alma.
¡Déjame estar triste!
Deja de vomitarme en rostros ajenos, de ahogarme en alcoholes sin frenos, de inyectarme dopamina en las redes, de empastillarme el aliento, de joderme con otros cuerpos, de trabajarme a destiempo, de sudarme corriendo, de escribirme con el pensamiento, de visualizarme riendo, de meditarme para volarme los sesos, de intercambiarme por un remedio, de colocarle el amanecer a la luna y los sueños al sol, de cerrarme la boca con tu silencio y de taparme los ojos con la ceguera de tus miedos.
¡Déjame estar triste!
Deja de clavarme un NO en el pecho cada vez que se me abre el Corazón, deja de meterme en el cajón de los olvidos cuando la memoria te hace Toc Toc…, deja de gritarme débil cuando aparezco en tu mirada, deja de taladrarme los llantos, deja de vestirme de pecado redentor.
¡Déjame estar triste!
Deja de arrancarle las alas a mi sensibilidad, deja de mirarme con asco cuando hago pucheros en tu regazo, deja de quemar mis lágrimas con tus prejuicios y, por favor te lo pido, deja de arrebatarme mi vulnerabilidad a puñetazos.
Que me haces daño.
Mucho daño…
Deja de huir de mí.
Deja de rechazarme.
Deja de culparme.
Deja de traicionarme.
Deja de abandonarme.
Deja de castigarme.
¡Déjame estar triste!
Sólo déjame llorar.
Sólo déjame ESTAR.
Sólo déjame SENTIR.
Sólo déjame VIVIR.
Sólo déjame SER.
SER Humana.
SER en Libertad.
Sólo así…
podré yo
dejarte en PAZ
a ti.
(de mi Niña Interior a Mí)


