LA SEPARACIÓN NO EXISTE

La Realidad es Todo UNO. La Separación tan solo es una ilusión. Una falsa percepción debida a la limitación de la capacidad de la visión de nuestros ojos y a la identificación que se produce con aquello que podemos percibir: pensamientos, emociones, sensaciones, cuerpo.

Lo que llamamos fuera y dentro tampoco está separado. Nada lo está. LO que eres en Realidad es el «trasfondo» en el que la existencia sucede a través de seres humanos, objetos, naturaleza, animales, minerales, soles, lunas, galaxias, bacterias etc. Ese «trasfondo» (Silencio, Absoluto, UNO, Dios, Consciencia…) es lo que todo y todos Somos. Cuando nacemos, no tenemos nombre ni profesión ni ideologías ni creencias. No nos sentimos separados del resto de «cosas», cuerpos. A medida que nuestros padres, la sociedad, el mundo… nos va nombrando, a medida que vamos conceptualizando la vida y sus «formas», vamos creando en nuestra mente esa separación entre «yo» y «tú». Entre «yo» y todo lo demás.

Pero ¿qué es ese yo individual? ¿Dónde está? ¿Cuándo aparece en el día a día?

Si nos investigamos, podremos descubrir que ese «yo» que nos creemos ser y que creemos que está separado del resto no es más que una serie de pensamientos, etiquetas, conceptos que habitan en nuestra memoria. Cuando realizamos una acción, no hay «yo». Sólo hay acción. Es después cuando surge la «posesión» de esa acción como si la hubiese realizado un «yo individual» que tiene voluntad propia. Esto ya está comprobado científicamente.

El «personaje» que creemos ser no existe. Es como si el Mar se creyera que es una ola particular porque toda la vida le han dicho que es una ola,

La Vida sucede de manera espontánea SIEMPRE. Como un TODO. No hay fracciones. No hay partes. No hay un «tú» ni un «yo» que tenga vida propia y que está separada de LA VIDA que es una Totalidad.

Esta identificación ilusoria que llamamos «yo» (Emma) es lo que genera el sufrimiento, el vacío, la culpa, la soledad, las luchas internas y externas, las guerras, los conflictos.

Todos buscamos esa Unidad en el fondo, aunque no seamos conscientes de ello. Pero esa Unidad ES lo que somos, así que no podemos alcanzarla. ¡Ya lo somos! Pero nos creemos que somos una imagen de nosotros mismos, con una personalidad determinada, que surge en la mente en forma de pensamientos. Que es permanente. Continua. Pero lo único permanente es ese trasfondo. Esa Conciencia en la que la personalidad, los pensamientos, las emociones, las percepciones, las sensaciones… aparecen y desaparecen. Surgen de ese trasfondo y vuelven a ese trasfondo.

La niña que eras, la adolescente, la mujer hace 5 años, ¿dónde está? Ese «yo» que crees ser siempre está cambiando: cuerpo, opiniones, ideologías, formas de ver la vida… Lo que siempre ha estado AHÍ es la Conciencia que ha sido consciente de todas esas transformaciones.

LO que eres no puede ser algo que está cambiando. Que nace y muere. Porque entonces no serías consciente de ello.

Se trata de conocerse a uno mismo para darse cuenta de que ese «uno mismo» no son más que nubes en el Cielo. Y que es el Cielo LO que somos en Realidad. Lo que siempre ES. Lo eterno. Lo que no se ve afectado por ninguna nube. Sea de la calidad que sea.

Lo que buscamos no es llegar a ser «alguien perfecto», sino LO que ya somos, pero no sabemos que ya somos. La Perfección, la Paz, el Amor Verdadero habitan (son) en ese trasfondo, no en el personaje, en la imagen de uno mismo, en el «yo separado».

La meditación no está para relajarte un rato, sino para observar la mente. Y a través de esta observación COMPRENDER por experiencia propia cómo funciona. Cómo aquello que crees ser no es más que un pensamiento con el que se produce una identificación de manera automática. Cómo las emociones aparecen y desaparecen por sí mismas sin necesidad de que tengas que hacer nada con ellas. Cómo son las historias mentales que surgen en la mente y con las que se produce una identificación las que provocan las emociones de ira, miedo, tristeza, culpa, ansiedad.

Comprender que el tiempo horizontal no existe. Que sólo existe el Ahora Eterno. Que lo que llamamos pasado sólo es memoria. Pensamiento. Y lo que llamamos futuro sólo es el pasado proyectado.

La Separación no existe. Tú eres lo mismo que yo y que todo y todos. Ese trasfondo. Esa Consciencia. Esa Totalidad. Ese Silencio Eterno que adquiere millones de formas que nacen y mueren en Él.

La Vida se vive a sí misma constantemente. Las acciones, decisiones, experiencias que suceden son esa Vida «moviéndose» como un Todo. Igual que el Mar se mueve siendo UNO y no cada ola, cada fracción, cada parte por su cuenta.


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