El Papel Blanco es LO que somos. Ese Espacio, que no es nada ni nadie, donde la vida, la existencia, la manifestación, los cuerpos, los seres humanos y no humanos, las galaxias, los universos, lo que se percibe, los pensamientos, las emociones, todo aquello de lo que se puede ser consciente… nace y muere. Pero no hay separación entre el Papel Blanco y lo que es escrito en Él. SON la misma «cosa». El Papel es el que escribe. El Papel es permanencia. Lo escrito es impermanencia.
Una de las confusiones es separar el Papel de lo escrito. Como si lo escrito fuese algo distinto al Papel cuando es una expresión de ese Papel.
Todo es UNO significa que no hay Separación en nada. La Nada se expresa como Todo. El Vacío se expresa como Lleno. El Silencio se expresa como Ruido. No son dos. Es UNO. La diferencia es que lo expresado aparece y desaparece y el Espacio, Vacío, Silencio, Ser, Consciencia, Uno, Totalidad, Dios… ES siempre. No puede ser «tocado», modificado, arreglado, perfeccionado, mejorado, alcanzado, iluminado, empeorado.
Lo que llamamos «yo» (Emma) es un objeto, una escritura, una nube que aparece y desaparece. El Espacio, el Papel Blanco en el que «Emma» es escrita por el Papel Blanco es LO que somos. «Emma» sólo es una expresión más igual que lo es una canción, un virus, la alegría, la tristeza, un pensamiento, una ideología, una lengua, un mineral, un animal o una estrella. «Emma» es una ola (sonido) del Mar (Silencio) que NO está Separada del Mar ni del resto de olas porque todo es lo mismo manifestado en diferentes formas.
LO que somos no nace ni muere. Lo que nace y muere son las manifestaciones, las expresiones, lo escrito. Y es con lo escrito con lo que se produce de manera automática, cuando somos pequeños, una identificación creyendo que somos eso, en lugar del Papel Blanco.
El Mar se identifica con la ola (Emma) que está formando, creyendo que es algo individual y separado del resto de formas del Mar y se «olvida» de que LO que en realidad es: Mar. La Totalidad. La Unidad. El Papel Blanco.
Todo lo que percibes desde tu forma (cuerpo/mente) ¡eres tú también! con otras formas. La Separación es una ilusión perceptiva sólo. Igual que una ola, si sólo mira desde «arriba» puede creer que es algo separado del resto de olas, que no tiene nada que ver con ellas y que puede decidir hacia dónde ir y qué hacer o no hacer. Pero si mira «abajo» verá que lo que llama «ola Emma» no es más que una forma del Mar que en Realidad ES en movimiento, igual que millones de «formas olas» que surgen de ese MISMO movimiento que es idéntico para todas las olas.
Los pensamientos, las emociones aparecen y desaparecen en ese Espacio. En ese Silencio. El Espacio Silencioso que hay entre dos pensamientos, entre dos palabras, ES el Papel Blanco. Pero por hábito tenemos puesta toda nuestra atención en lo escrito, en los objetos, en los pensamientos, en las emociones, en las sensaciones, en las historias mentales, en el imaginario, obviando de esta manera el Espacio que SIEMPRE ES aquí y ahora.
LO que somos no hay que alcanzarlo. ES lo único que está siempre Presente. Que no se va a ningún sitio. Una casa está llena de objetos, de paredes, pero el Espacio en el que se construye es Vacío. Las paredes, los objetos, tarde o temprano desaparecerán. El Espacio nunca lo hará.
El Papel Blanco (Dios) no tiene cualidades ni virtudes ni defectos ni ideologías ni creencias ni moralidad ni mejor ni peor ni correcto ni incorrecto ni tiempo ni punto de referencia. Esto forma parte de la persona. De la forma. De la ola. De la cultura, religión, espiritualidad, sociedad, educación. De la manifestación. Del ruido. De la película. No interpreta, no juzga, no pone condiciones ni reglas, no opina. No es un «alguien». No es un «algo». Es Nada con el potencial de expresarse como Todo.
Lo que cambia es la escritura, no el Papel Blanco. Lo que cambia son las formas, no el Espacio donde las formas aparecen y desaparecen. Lo que cambia son los pensamientos, no el lugar en el que los pensamientos vienen y van. Lo que cambia son las nubes, no el Cielo. Lo que cambia son las olas, no el Mar. Lo que cambia es «Emma», no LO que soy en Realidad.


