LA LUZ ES HABER ATRAVESADO LA OSCURIDAD

No se puede ser Luz, Amor, Paz, Compasión sin haber tocado (y sido tocado por) la profundidad de la oscuridad. Podrás ser una persona sensible, bondadosa, respetuosa, pero no Comprenderás la dimensión COMPLETA de la existencia humana porque no la habrás experimentado. Ni, lo que es más importante, atravesado.

El vacío que sentimos, la infelicidad, la soledad, el caos… es lo que nos hace volver a casa. Es la llamada a Regresar a Ti. Es el hambre de Hogar (paz, amor, plenitud). Es la sed que nos permite llegar a la Fuente. La que ilumina el Camino para Encontrarla (encontrarnos).

Sin Sed de Felicidad, de Plenitud, de Amor, de Paz no se inicia el viaje hacia ella. Hacia la Unidad, que es lo que Somos en Esencia y lo que buscamos en (la) Realidad.

El autoconocimiento, los espacios de silencio y escucha interior, la Comprensión, la autoindagación sirven para descubrir la Luna, no para quedarnos atrapados mirando (y adorando) el dedo que la señala (creencias, ideologías, técnicas, herramientas, métodos, prácticas, dioses, gurús…). Es decir, se trata de ir más allá de la forma (incluyéndola) para descubrir el trasfondo. Desidentificarse de las nubes (que no significa rechazarlas ni eliminarlas ni escapar de ellas) para poder percibir el Cielo donde las nubes son.

La oscuridad, las sombras, la profundidad de la Vida está ahí para ser tocada, no para huir de ella. Porque es allí donde se encuentra el Misterio, el tesoro, nuestro mayor anhelo. Si no somos capaces de ESTAR en nuestra Oscuridad, no podremos Ver la Luz que hay en ella. Y en lugar de hacer la Paz (porque se revelará en nosotros), lo que haremos será exigirla. Tanto dentro como fuera. Y la exigencia es «violencia», hacia uno mismo y hacia los demás.

No se puede Crear un Mundo de Paz si no hay Paz REAL en tu interior. Porque no puedes ofrecer, proyectar, DAR lo que no tienes ni Eres.

El Mundo no nos necesita. Funciona perfectamente sin nosotros. Sigue rodando sin nuestro latir. «Quién» nos necesita somos nosotros mismos que estamos cansados, hartos de fingir que estamos bien. Y ese fingir, ese aparentar, esos disfraces con los que respiramos en el día a día y que tanto nos asfixian, esas máscaras que nos ponemos para ser elegidos y amados, no nos respeta. Hace que nos alejemos de nosotros mismos. Que no podamos SER nosotros mismos. Hace que estemos fracturados por dentro. Que nos sintamos separados. Y que proyectemos esa Separación fuera, de mil y una maneras. Seamos conscientes de ello o no.

Si no respetamos nuestra particularidad, nuestra diferencia, ¿cómo vamos a respetar que el otro sea otro? Lucharemos, NECESITAREMOS que sea como nosotros CREEMOS que debe ser. Pero es que nuestra creencia está basada en el miedo y enmascarada de «bien».

Cuando PARAMOS y (nos) Vemos, descubrimos que el Silencio también habla. Y que es más honesto, más Verdad que cualquier palabra, discurso o charla que podamos escuchar.

Queremos ser Libres sin mirar nuestra esclavitud. Sin tocar las esposas que nos tienen maniatados. Sin desapegarnos de ellas porque nos hemos acostumbrado tanto a su presencia que nos hemos creído que «sin ellas, no soy nada».

Sin mirar, no puedes Ver. Y sin Ver, no (te) puedes Iluminar. Transcender.

Ver aquello de lo que escapas. De lo que te anestesias. Lo que te hace temblar. Y llorar. Y escupir. Y vomitar. Para DARTE CUENTA de que eso no eres tú. De que sólo es una sombra mal proyectada de algo que sucedió y se interpretó de manera inadecuada. Y que se quedó a vivir en ti, pendiente de reSolución.

¿Y cuál es la solución? Mirarla con Amor, con Compasión. Porque en esa INTENCIÓN y ATENCIÓN de mirar(te), te estás priorizando. Te estás escuchando. Te estás atendiendo. Y eso es Amar(te). Y eso es Amor.

La Oscuridad no está para resolverla ni para arreglarla ni para hacer algo con ella. Está para ser Consciente de su existencia y Escucharla. Y permitir que sea lo que es. Sin juicios. Sin condiciones. Sin etiquetas. Ahí, en ese Parar y Estar sin más, en ese Silencio, en ese Quedarte contigo, aflora la Luz que eres en Realidad y que la Oscuridad oculta.

No puedes SER LUZ, ser Sabiduría, ser Profundidad, ser Compasión, ser Paz, ser Amor Incondicional sin haber saboreado en tu propia carne la OSCURIDAD. No puedes ser la moneda Completa, Plena SEPARÁNDOTE de una de tus caras.

Tu pasado, tu historia, tus experiencias, tu biografía es una obra de arte. Es perfecta. No podría haber sucedido de otra manera. Y tiene todas las OPORTUNIDADES para que Encuentres lo que tanto anhelas: la Unidad.

O incluyes tu pasado, tu historia (que late siempre AHORA) y te reconcilias con ella MIRÁNDOLA a los ojos, o siempre estarás huyendo (de ti). Y si huyes de ti, no puedes descubrir que TÚ ERES LO QUE BUSCAS.

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