Confieso.
Que la soledad
se ha convertido en mi refugio.
Que le pido limosnas
cuando mi corazón
se inunda de vicios.
Que le abro un paréntesis
para darme un respiro
de las intensidades
con las que me desquicio.
Confieso.
Que me muero
por volver a amar.
Una vez más.
Por entregarme
a tus labios.
Por hacerle compañía
a tus solitarios…
Por dormirme
en tus sueños.
Por despertar
en tu pecho.
Por ser la piel
con la que perfumas
tu aliento.
Confieso.
Que eres la musa
de mis poemas.
Que los versos llueven
cuando te acercas.
Que te escondo
para que el pecado
no me encuentre.
Que te busco
para que la frialdad
no me hiele.
Volver a amar.
Para que la soledad
no se convierta en mi hogar.
Para que mis dedos
recuerden el tacto
de las caricias.
Para que mis abrazos
tengan dónde aterrizar.
Y mis cenizas
se transformen
de nuevo
en volcán.
Confieso.
Que amar(te)
es mi prioridad.
Para que la vida
tenga sentido.
Para que la vida
no me arrebate
la sensibilidad.

LA PAZ INTERIOR ES LA DESIDENTIFICACIÓN DEL PENSAMIENTO
LO que eres no son tus pensamientos.LO que eres es la Paz que tanto anhelas. Y no es algo que

