CONOCE TUS LÍMITES Y APRENDE A DECIR «NO»

Por muchos cambios externos que realicemos, si no ha habido una autoindagación interna, un mirarse DESDE DÓNDE estamos haciendo lo que hacemos, decidiendo lo que decidimos, un entrar en contacto (es lo que se suele evitar) con los miedos, inseguridades, dolores, soledades, vacíos y vulnerabilidades, todo seguirá igual. Serán tiritas lo que pongamos. No cortaremos la raíz. No pondremos nuevos cimientos que sostengan de Verdad nuestra realidad interna y externa.

Una de las lecciones que se está movilizando más en estos tiempos es la de no saber poner límites. La de pretender estar en todas partes y acabar por no estar en ninguna. La de responsabilizarnos de lo que no es nuestro, en lugar de ocuparnos de lo que Sí lo es y que tanto nos cuesta Ver.

¿Qué es lo importante, prioritario para ti? Si es tu trabajo, si es tu economía y apuestas por ello, lo que significa más responsabilidad, más tiempo, más estrés, no puedes pretender CONCILIAR como te gustaría con tus hijos (si los tienes). Vas a tener que asumir que no podrás ESTAR con ellos todo lo que quisieras. Que te vas a perder muchos eventos importantes suyos.

Si, por el contrario, tu prioridad son tus hijos, a lo que vas a renunciar (entre otras cosas) es a subir peldaños en tu trabajo. Lo que significa cobrar menos dinero y no expandir tu faceta profesional.

Usamos la palabra Conciliación de una manera muy poco real y adulta. Porque no entendemos que la Vida son decisiones, elecciones. Y que para ESTAR bien en un lugar (ya sea interno o externo), es necesario priorizar porque el tiempo no da para todo. Muchas personas se EXCUSAN en que no tienen tiempo, pero porque no quieren renunciar a nada y porque no saben decir que NO. Desconocen sus límites internos. No son humildes consigo mismas. Se creen que «yo puedo con todo» y no es verdad. Porque una cosa es estar en todas partes y otra muy diferente es estar Presente en todas ellas y HABITARLAS.

Nos quejamos de que no tenemos tiempo, de que estamos saturados de trabajo, de información, de redes sociales, de planes…, que nos impiden descansar, calmar nuestro sistema nervioso, cuidarnos. Pero no Vemos que somos nosotros mismos los que hemos elegido eso y lo seguimos haciendo. Que es tan simple como decir NO porque SÉ, porque me conozco, porque asumo mis limitaciones, que acapararlo todo es abandonarme a mí. Es no cuidarme. Es presionarme. Es estresarme. Es ansiarme. Es quemarme. Es ahogarme en el afuera. Es estar habitando el «obtener» en lugar de el SER.

Todos tenemos el mismo tiempo, pero no todos saben administrarlo de una manera madura. Sabiendo hasta dónde puedo llegar de una forma que pueda disfrutar de lo que hago y hasta dónde estoy cruzando una línea que me impide Vivir la vida, en lugar de sobrevivirla.

Si no asumo la responsabilidad de mi vida, proyectaré en el sistema, en la sociedad, en «lo que sea y quien sea» los problemas internos y externos que sucedan.

La Vida no es hacer más. No es cuanto más productivo, más eres. Cuanto más tienes, más eres. La Vida es ¿eres feliz, estás en paz con lo que eres, disfrutar de ti y de la vida? Y esto no significa la idea infantil de estar constantemente hedonizándote y evitando cualquier emoción dolorosa. Esto es no saber sostener las emociones incómodas que sí o sí vas a sentir porque forman parte de la Totalidad de la Vida.

¿De qué te sirve llenar tu tiempo con trabajo para obtener «lo que sea» si no lo estás disfrutando porque te vas arrastrando por el suelo y estás llena de ansiedad, de cansancio y de estrés?

Eres TÚ la que eliges lo que Sí y lo que No. No hay mucha información que nos satura. Hay una ELECCIÓN de leer mucha información que está disponible (lo cual no significa que sea obligatoria) y que, al leerla, nos satura. ¡No la leas! Es así de sencillo. ¿Qué culpa/responsabilidad tiene una red social que de TÚ no seas capaz de decir que NO a ella?

Y así con todo. No nos atrevemos a decir que No porque no nos atrevemos a mirarnos. Porque siempre hemos escapado (consciente o inconscientemente) de aquello que nos resulta incómodo, doloroso. Y hasta que no profundicemos y lo afrontemos, esas sombras seguirán moviéndonos, haciéndonos decidir y marcando nuestros pasos.

Mirarse implica SENTIR todo aquello que no queremos sentir. Que hemos metido en un cajón. Aquello de lo que no queremos hablar porque nos da miedo lo que pueda suceder. Sentir nuestro miedo a la soledad, a lo desconocido. Sentirnos vulnerables y QUEDARNOS ahí. Abrazando nuestras inseguridades, nuestros temblores, en lugar de taparlos con relaciones sociales, con trabajo, con televisión, con talleres, con conocimiento, con espiritualidad, con sexo, con alcohol.

Lo que necesitamos es PARAR, no hacer más y más y más para no quedarnos con nosotras mismas y sentir todo lo que hemos tapado.

¿Qué estás evitando decidir? ¿De qué tienes tanto miedo? ¿Qué estás reteniendo que ya no forma parte de ti? ¿Qué no estás soltando por dependencia? ¿Cuánto tiempo pasas contigo misma para ESCUCHARTE?

Para conocernos de Verdad, en lo profundo, en nuestra TOTALIDAD, para saber nuestras respuestas de AHORA, necesitamos tiempo, silencio, con nosotras mismas. Por eso, muchas personas se llenan la agenda de trabajo, de planes, de relaciones sociales constantes. Porque no quieren Ver, Sentir, lo que están aplastando en su interior. Lo cual deriva en ansiedad, en insomnio, en agotamiento y en enfermedad.

Sé RESPONSABLE de ti. Deja de echar balones fuera. Deja de culpar al sistema, al mundo, a la vida y a las redes. Y ten la valentía, la madurez, la Consciencia de decir NO o SÍ, asumiendo que vas a renunciar a algo con ese NO y con ese SÍ. Y asúmelo con adultez, no como una niña caprichosa que quiere tenerlo todo porque se CREE que así va a ser feliz y se pasa el día quejándose de lo que NO puede tener/hacer, en lugar de AGRADECER lo que sí tiene/es/puede hacer.

El Tiempo no te lo quita nadie. El Tiempo eres Tú.

PARA COMPARTIR:

Facebook
X
Threads
WhatsApp
Telegram
LinkedIn
Email
Print

Últimas Entradas del Blog

ESTANDO ROTAS

Querernos incluso así.Estando perdidas.Desquiciadas.Despeinadas.Locas.Rotas.Viendo cómo el tiempoconsume lo que es transitorio.Escuchando cómo la música de la Vidanunca puede apagarseaunque nos

Leer más »

ARÁÑAME EL ALMA

Deja de huir del destino.Y ¡aráñame el Alma!Y muérdeme la rabia.Y desgárrame las entrañas. Déjame entraren esos miedosque te llevan

Leer más »