LA INVASIÓN DE LA XENOFOBIA

Una de las cosas que me resulta más sorprendente es cómo aquellos que han emigrado de su lugar de nacimiento, que viven en otras ciudades o países, pueden llegar a ser tan xenófobos. En Catalunya hay muchos inmigrantes del resto de España: gallegos, andaluces, vascos, maños, extremeños… Y me he encontrado (y sigo haciéndolo) con muchos de ellos que repiten lo mismo: «nos están invadiendo los de afuera», refiriéndose a latinoamericanos y árabes principalmente. No son conscientes de que por esa misma razón, ellos «también son de fuera».

El Ser Humano se ha apoderado de una Tierra que estaba antes que él. La ha dividido en partes y se ha CREÍDO (por soberbia) que esa tierra en la que nació es suya. Y que cualquiera que no haya nacido ahí es un invasor. ¿Puede haber un pensamiento, una ideología más absurda que ésa?

Somos tan ignorantes… Nos rechazamos por la religión, por el color de la piel, por la condición sexual, por el género, por el aspecto físico, por el lugar de nacimiento, por la lengua que hablamos. Nos dejamos manipular por «los manipulados» de tal manera que acabamos diciendo tonterías y pasando por alto que TODOS somos humanos. Que detrás de la raza, de la religión, del género, hay una persona que sufre igual que nosotros. Que le duele lo que a nosotros nos duele. Que busca la misma paz, la misma felicidad que buscamos todos.

¿Cómo podemos tener tan poca humanidad? ¿Cómo podemos decir «no a la guerra» y luego vomitar tanta xenofobia, racismo y homofobia por la boca? ¿Cómo podemos quejarnos de los políticos, de «cómo va el mundo» si nuestro Corazón, si nuestra mente está repleta de intolerancia, de rechazo, de incomprensión, de falta de empatia y de compasión?

No son las personas las que nos invaden, ¡es la xenofobia! Decimos que no somos racista con un «pero» por detrás. Decimos que no somos homófobos con un «maricón» por delante. Y nos creemos la especie más inteligente y evolucionada del planeta. Cuando entre nuestra especie nos insultamos, nos maltratamos, nos juzgamos, nos violamos, nos abusamos y nos matamos.

Nos llenamos la boca de prejuicios sin tener ni idea de quién es ésa persona a la que estamos vistiendo de trapo. Nos falta humildad. Muchísima humildad. A todos. Yo me incluyo también. Porque por la sangre nos corre el miedo a la diferencia. A la diversidad. A que me quiten lo que «es mío». A que el mundo se convierta en un caos. Como si ya no lo fuera con el miedo por bandera y decidiendo el comienzo de dictaduras, de invasiones (reales) y de guerras.

La raíz de toda «fobia» es el miedo. Nos Separamos por miedo a perder lo que consideramos que es nuestro. Y lo que acabamos perdiendo es el sentido común. Preferimos estar aferramos a una ideología que nos separa, que nos hace «luchar contra» (aunque no nos demos cuenta de ello), que nos arrebata la paz, a tender manos y puentes a la humanidad.

Hemos perdido de vista lo importante. Lo esencial. Ponemos por delante nuestras creencias a nuestros valores. Nuestros «ismos» a la Libertad.

¿Y dónde queda el Amor? ¿Dónde lo tenemos escondido? ¿En que cajón lo hemos encadenado y metido?

Nos creemos fuertes, pero somos tan débiles… Tan cobardes. Tan superficiales. Ni siquiera somos capaces de mirar a los ojos de aquellos que juzgamos y ¡Verles! Y sentir sus miedos, que son los nuestros. Sus heridas, que son nuestras heridas. Y darnos cuenta de que nuestro color de piel, nuestra religión, nuestro género, nuestro país de nacimiento… no nos diferencia en nada. En nada profundo. En nada relevante. En nada esencial.

No. No son «ellos» los que nos invaden. Es nuestra ignorancia, nuestros miedos, nuestras ideologías baratas y nuestra arrogancia la que lo hace.

PARA COMPARTIR:

Facebook
X
Threads
WhatsApp
Telegram
LinkedIn
Email
Print

Últimas Entradas del Blog

ESTANDO ROTAS

Querernos incluso así.Estando perdidas.Desquiciadas.Despeinadas.Locas.Rotas.Viendo cómo el tiempoconsume lo que es transitorio.Escuchando cómo la música de la Vidanunca puede apagarseaunque nos

Leer más »

ARÁÑAME EL ALMA

Deja de huir del destino.Y ¡aráñame el Alma!Y muérdeme la rabia.Y desgárrame las entrañas. Déjame entraren esos miedosque te llevan

Leer más »